lunes, 3 de mayo de 2010

Problemas éticos y legales con las células madre

Las células madre presentan un gran abanico de posibilidades para tratar diversas enfermedades y tratamientos médicos lo que el nivel y la calidad de vida se verían aumentados además de aliviar el sufrimiento que éstas causan.

Pero cuando se tiene esta formidable capacidad también se tiene una gran responsabilidad y por tanto no se pueden tratar a la ligera.
Hay que reflexionar sobre ellas, dado que es necesaria una comprensión de la materia en todos sus puntos de vista, conocer todos “pros y contras” de este tipo de tratamientos.

A pesar de que en un primer momento presentan muchos puntos positivos no todos comparten la misma opinión.
Se debe comprender que en el mundo hay múltiples creencias, culturas, etnias, tradiciones… y que algunas de ellas entran en conflicto en según qué temas: las células madre son uno de ellos.

(La diversidad de culturas hace que los humanos tengan distintas formas de pensar)

Las razones por las que hay discrepancias en cuanto al uso de las células madre provienen de la forma de conseguirlas:

La fuente principal de obtención de células madre son los embriones humanos de 5 días aproximadamente desde su fecundación o gestación.

Esta cuestión que para muchos tendría una respuesta clara y contundente queda reducida a dudas cuando empiezan a plantearse preguntas como: ¿Es un ser humano con todos sus derechos un embrión de 5 días de gestación? Y si no fuera así ¿Sería igualmente ético experimentar con ellos?

Por esta razón a continuación se darán unas pinceladas sobre la opinión religiosa y científica sobre el uso de las células madre en el tratamiento de enfermedades.




(Imagen microscópica de un embrión humano, cinco días después de su concepción)


Principios fundamentales




En 1979, Beauchamp, T.L y Childress J.F, dos bioéticos que creyeron necesaria una definición más precisa de bioética y por tanto establecieron cuatro principios claves en los que se basaría esta disciplina.





(T.L Beauchamp) (J.F Childress)

En un primer momento establecieron que estos principios se vinculan entre ellos siempre que no colisionen, en cuyo caso habrá que dar prioridad a uno u otro dependiendo del caso. Sin embargo en 2003, Beauchamp considera que los principios deben ser especificados para aplicarlos a los análisis de los casos concretos, o sea, deben ser discutidos y determinados por el caso, a un nivel moral y de deber. De esta forma encontramos cuatro principios:
  • Autonomía: La autonomía es la capacidad de todo individuo por la cual puede darse normas a uno mismo sin la mediación de influencias externas y/o internas.

    El principio de autonomía, establece que éste siempre debe ser respetado como norma y es ineludible.
    En el caso de que la persona no goce de libertad de decisión, como sería en el caso de los menores, los discapacitados mentales, personas en estado vegetativo, etc. deberá justificarse esa ausencia de autonomía para que dicha falta pueda darse por válida y que tomen decisiones por ellos (como serían los tutores). En el ámbito médico, el consentimiento informado es la máxima expresión de este principio de autonomía siendo un derecho del paciente y un deber del médico ya que las preferencias y los valores del enfermo son primordiales desde un punto de vista ético y el objetivo del médico es respetar esta autonomía ya sea a favor o en contra de la salud del paciente. Al fin y al cabo es el paciente el que debe decidir sobre su propia vida.
  • Principio de beneficencia: Principio que propone actuar para el beneficio de otros libre de perjuicios, sin incumplir sus derechos, libertad e intereses.
    En el ámbito médico esto se aplicaría en que la actuación del profesional deberá estar en consonancia con los intereses del paciente aunque éste mismo no pueda pronunciarse ya que el médico posee unos conocimientos y una información de los que el paciente carece y por lo tanto actuará como corresponda.

    Vemos que este valor entra en conflicto con el principio de autonomía y justicia (del cual hablaremos en un apartado posterior) pues desestima la opinión del paciente, primer involucrado y afectado, debido a su falta de conocimientos médicos. Hay ocasiones en las que las opiniones del médico y del paciente no coincidan sobre qué es beneficioso y qué es perjudicial y será el primero el que tenga la última palabra.
  • Principio de no maleficencia: Este principio es aplicable a todos los niveles de la vida humana, no sólo a la medicina, ya que propone abstenerse de realizar acciones cuyo resultado causen posibles daños o perjudiquen a otros.
    En medicina este principio no es siempre posible ya que ciertos procedimientos médicos causan un mal para provocar un bien, siempre y cuando este bien sea mayor al mal realizado. Por lo tanto siempre se intentará actuar sin causar daños adicionales o innecesarios.

    El principio de no maleficencia está innegablemente ligado al principio de beneficencia, pues los dos velan por el bien de la persona.




(El médico debe procurar lo mejor para el paciente)



  • Principio de justicia: El principio de justicia propone dar un trato igualitario con la finalidad de disminuir las situaciones de desigualdad, ya sea ideológica, social, cultural, económica, etc.
    Es decir, tratar a todos por igual. En nuestra sociedad, aunque en el ámbito sanitario la igualdad entre todos los hombres es sólo una aspiración, se pretende un trato igualitario.
    La relación médico-paciente se basa fundamentalmente en los principios de beneficencia y de autonomía, pero cuando estos principios entran en conflicto, a menudo por la escasez de recursos, es el principio de justicia el que entra en juego para mediar entre ellos.
    La política sanitaria se basa en el principio de justicia y será mucho más justa cuando consiga una mayor igualdad de oportunidades para todos.


(La justicia se basa en un trato igualitario)



Puntos de vista de la bioética

Entre los estudiosos de este tema hay conflicto ya que definir el concepto de bioética y su ámbito de aplicación es complejo y muy difuso.

Algunos creen es mejor reducir el ámbito de la ética a la moralidad sólo en cuestiones como tratamientos médicos o en la innovación tecnológica.

En cambio, otros opinan que la ética debe incluir la moralidad en todas las acciones que puedan ayudar o dañar organismos capaces de sentir miedo y dolor.

Dependiendo de qué corriente se utilice es evidente que afectará en la forma de investigar y del trato dado a los seres vivos utilizados para este fin.

Orígenes

Prácticamente en el mismo momento en que surgieron las primeras investigaciones con células madre surgió, inevitablemente, el dilema moral que quedaría reflejado en esta disciplina.
El término de bioética aparece gracias a Van Rensselaer Potter que lo utiliza por primera vez en un artículo publicado en la revista de la Universidad de Wisconsin, Perspectives in Biology and Medicine (Perspectivas en Biología y Medicina), con el título de Bioética: La ciencia de la supervivencia.
Este oncólogo americano publicaría, en 1971, un libro titulado: Bioética: Puente hacia el futuro, donde se recogen varios de sus artículos que formulan las paradojas que comportan el uso de las nuevas tecnologías.

El dilema en sí mismo sigue hoy en activo y se podría plantear de esta forma:



¿Hasta qué punto puede el ser humano manipular vidas para conseguir sus objetivos? ¿Por muy beneficioso que pueda llegar a ser el resultado eso justificaría cualquier medio para conseguirlo?





(Van Rensselaer Potter junto con la portada de su libro “Bioética: el puente hacia el futuro”)

BIOÉTICA: Definición.

La bioética es la rama de la ética que se dedica a estudiar los principios de la conducta humana en cuanto a sus actuaciones sobre las vidas ya sean humanas o no. Por lo tanto no es de extrañar que también se aplique sobre el trato debido de los animales y el medio ambiente.
No se limita simplemente a posibles problemas médicos, sino que intenta afrontar todos los problemas morales que puedan surgir en la vida para así determinar la mejor actuación en cada ámbito como la biología, la nutrición, la medicina, la política, el derecho, la filosofía, la sociología, la antropología, etc.

El gran pilar sobre el que se afianza esta disciplina es el respeto al ser humano y a sus derechos innegables. Es decir a la dignidad de la persona.

Centros de investigación de medicina regenerativa

Tal y como se ha comentado anteriormente hay laboratorios especializados en la investigación con células madre embrionarias.
Los fines de estos centros son avanzar en el tratamiento de enfermedades crónicas, degenerativas o genéticas para las cuales hoy en día tan solo hay medicina paliativa (fármacos para atenuar los síntomas, no para curar la afección completamente).
De esta manera, por ejemplo, las enfermedades respiratorias tales como el asma, encontrarían una cura definitiva gracias a la regeneración de las células defectuosas.

Las primeras investigaciones que se realizaron en este campo se produjeron hacia los años 70 pero no sería hasta una década después que se aplicaría de forma clínica propiamente dicha.

Los bancos de células madre embrionarias son aquellos que recogen lo óvulos donados de fecundaciones In Vitro sobrantes o no viables, y que por tanto son adecuados para la investigación.

Este tipo de centros son los que más polémica incitan a causa del uso de embriones humanos para avanzar en la medicina regenerativa.




(Medio de cultivo de células madre)

Se pueden encontrar centros de medicina regenerativa en todo el mundo, pero principalmente en los Estados Unidos, España, México, Brasil, Colombia, etc.
En Barcelona podemos encontrar el Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona (CMRB)

(CMRB de Barcelona situado en la Villa Olímpica)

Por otro lado existen los Bancos de sangre de cordón umbilical donde se almacenan en condiciones idóneas para su conservación durante un largo período de tiempo los restos del cordón umbilical del niño al nacer.

Se tratan de células madre adultas y no embrionarias y por tanto no es necesario destruir un embrión humano en el proceso de su obtención.
Además no existe peligro de rechazo ya que serian utilizadas en el mismo paciente del cual se obtuvieron. Otra ventaja de este tipo de Bancos es que consiguen el material sin causar daño alguno ya que producto de desecho.

Los tratamientos en los que se utilizan este tipo de Stem cells, serían igual de amplios que con las células madre embrionarias: leucemia, enfermedades congénitas varias, etc.

En España para este tipo de Bancos existen ya centros públicos donde se puede depositar la sangre del cordón umbilical como por ejemplo: Hospital de Valle Hebrón, Hospital de Sant Pau, Hospital Clínic de Barcelona, entre otros.


Se espera que en un futuro se haya avanzado lo suficiente en la investigación como para generalizar el uso de los Bancos de células madre, tanto embrionarias como adultas, para que sean utilizadas en tratamientos de enfermedades actualmente incurables.


(Logotipo del banco de sangre y tejidos de Cataluña)

Se espera que en un futuro se haya avanzado lo suficiente en la investigación como para generalizar el uso de los Bancos de células madre, tanto embrionarias como adultas, para que sean utilizadas en tratamientos de enfermedades actualmente incurables.

Inconvenientes

Del mismo modo que las células madre pueden ser extremadamente beneficiosas para la salud pueden causar graves problemas si su uso no es el adecuado o surgen complicaciones.

Esto ocurre porque las células madre, como sabemos, son capaces de convertirse en un amplio abanico de células distintas dependiendo de su capacidad de diferenciación por tanto debemos ser muy específicos indicándoles en qué queremos que se conviertan de otro modo podrían llegar a ser peligrosas.
Lamentablemente la ciencia aún no ha alcanzado a descubrir todo el “código” de ADN que forma una célula, nos quedan aún muchas lagunas por conocer y por eso no le podemos dar a la Stem cell toda la información deseada.

Es por esta razón por la que el uso de las células madre es tan contradictorio:
Si no se les da la información suficiente sobre la célula en que se pretende que se convierta puede ocurrir que vuelva a su estado originario o bien que se reproduzca sin ningún tipo de control formando masas cancerígenas.

(Ejemplo de células cancerígenas)
Además de estos problemas de carácter técnico surgen cuestiones morales que se tratarán en el apartado siguiente. Pues para la proliferación de células madre embrionarias es necesaria la destrucción del embrión humano en el proceso y hay algunas religiones u opiniones personales que no están de acuerdo.
También hay que tener en cuenta que es necesaria la donación de óvulos humanos para la investigación y el tratamiento con células madre embrionarias pero estas donaciones son muy escasas dado que la ley es muy estricta en este aspecto; se deben cumplir unos requisitos concretos para que un óvulo se pueda donar para la investigación.